Se que me queda poco tiempo, por eso te pido tu apoyo. Mi condena es ser un chucho, y espero que si llega mi muerte sirva para que el resto de "chuchos" o "sin raza" no pasemos desapercibidos ante los de la misma especie por los que hemos llegado a esta situación. Comparte mi historia. Comparte la necesidad de miles de chuchos en jaulas o sacrificados porque no somos... ¿de raza?. No me olvides, porque yo no lo haré.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Mi despedida

Apenas celebrábamos que cumplía un mes y mis riñones se rompieron. Hoy 9 de noviembre me fui, arropado, muy querido en mis últimos días, satisfecho de haber podido enviar el mensaje. Me siento que no morí en vano, me siento que mucha gente entendió mi vida. No me sentí solo en el último año de vida, pero el resto de ella es para olvidarla.

No es un consuelo pasar tu último año de vida querido, pero sabéis que no es lo que necesitamos, ni es el fin con el que el perro está en este mundo.

Ya que llegó mi hora, ya que no pude hacer más, os dejo un trabajo si me lo permitís:
NO OS CANSÉIS DE LLAMAR LA ATENCIÓN A LOS CHUCHOS

He sido muy fuerte, un superviviente total, pero no todos mis compañeros aguantan tanto. Mi ciclo en este mundo ha terminado. Con saber que hay personas que antes no habrían parado a pensar en esto y contar mi evolución les ha hecho pensar un poquito, creédme que todo ha valido la pena.

Pero no es suficiente, y el humano es terco en cambiar hábitos, pensamientos y costumbres aunque sean aberrantes. Confío en vosotros, en los que hemos estado mano a mano viviendo mi último tiempo en que no calléis, aunque os llamen "locos de los perros" ¡bendita locura!. No dejéis de mirar la carretera y salvar todo aquel ser vivo que esté tirado en la cuneta. Se que sufrís mucho los que sois nobles de corazón, pero sin vosotros, sin vuestro coraje de encararos a cazadores, a los que nos hacen barbaridades, estaríamos mucho peor.

Esta guerra, declararos así en contra del maltrato y abandono, es larga, pesada, con altibajos. No abandonéis, sumar más humanos a este gran ejército de bondad, enseñar a vuestros hijos que somos seres vivos, no temáis a sacarnos la cara ante quien sea necesario. Porque todo esto que hacéis por nosotros, un día, será devuelto por la justicia de la vida hacia vosotros. Si flaqueas, si lloras, si sufres, mira al cielo y búscame. Estaré siempre ahí para alguien que me ha querido aunque no lo haya conocido.

Os quiero por haberme querido sin conocerme. He muerto en paz. No sufráis más por mí. Seguid por tantos otros, y por favor, recordad los olvidados. Preguntar por ellos. La felicidad no está en una marca o una raza, está en una mirada con una vida detrás.

No me olvidéis porque yo no os olvido.
Hasta siempre mis amigos humanos.